Las características físicas y químicas de las superficies donde las células crecen son importantes a la hora de determinar la adhesión celular y los procesos de diferenciación. En un cultivo convencional las células crecen en una monocapa, generalmente vidrio o placas de poliestireno. Esto está lejos de imitar el entorno celular in vivo, en el cual las células reciben estímulos de un ambiente 3D. La morfología celular, la secreción de matriz extracelular así como la expresión de marcadores de diferenciación son diferentes cuando se compara un cultivo 2D y uno 3D.

Por ello, hemos desarrollado diferentes matrices para cultivo en 3D así como microesferas. En ambos casos disponemos de varios materiales para cubrir las necesidades de diferentes tipos celulares. Como patrón de comparación con el cultivo en 3D podemos suministrar el mismo material en 2D (films).